Translate

lunes, 1 de diciembre de 2014

Recordamos que la vida son instantes.

Pues hoy, cuando venía hacia casa, he visto a un niño. Llevaba unas deportivas no demasiado protectoras y un chándal del uniforme de su cole. Pues me he quedado fijamente mirándolo, no por lo que llevaba puesto, si no por lo que hacía, saltar en los charcos con tremenda decisión y felicidad. Me ha entrado mucha envidia y me ha hecho recordar muchísimos momentos de mi infancia. A la cual me gustaría volver, al igual que me gustaría volver a saltar por los charcos, sin miedo a fracturarme, sin miedo a sentir este frío, otra vez. Poder decidir firmemente en mis actos, sin pensar lo que me protege, sin pensar en ese frío que puede llegar después de las altas temperaturas. Pues la vida son instantes, decisiones importantes las cuales si pensamos demasiado, nunca nos decidimos.

Pues a nosotros nos llegó el frío, y recuerdo bien cuando me dijiste: ''no te hagas ilusiones, puede que esto no salga bien''. Quien avisa no es traidor, o al menos eso dicen. Ahora me es muy complicado saltar sobre los charcos, ya que una vez lo hice, y mirad, aquí estoy, mediante el frío que me desnuda el cuerpo entero.

Lo que más me duele es que las canciones de amor ya solo duelen porque no tengo a nadie en quien pensar, a quien amar. Y vivir sin amar... Eso es un poco jodido.

No hay comentarios:

Publicar un comentario